
Hace ya algunos años, mejor no recordar cuántos, pasé un tiempo en la Bretaña francesa, en un pueblecito precioso que se llama Concarneau. Durante ese tiempo me enamoré del paisaje, de la cultura y, cómo no, de la gastronomía bretona. Los últimos dos meses alquilé un estudio encima de un pequeño restaurante en la parte antigua de la ciudad, dentro de la zona amurallada. El restaurante servía especialidades bretonas, y uno de sus platos estrella era una cocotte de mejillones, berberechos y almejas, cocinadas con un poco de la famosa nata bretona. No hace falta decir que estaban deliciosas. Sólo trabajaban con productos de temporada, frescos y de la mejor calidad, aún recuerdo el aroma….
Bien, pues esta receta es mi humilde homenaje a esa tierra a la que espero volver dentro de poco. Saboreándola, si cerráis los ojos, os encontraréis en la Ville Close de Concarneau, podréis presenciar la subida de la marea, que según los bretones sube a la misma velocidad que un caballo al galope. Dando una vuelta por las murallas, desde la que podréis observar el precioso perfil de la ciudad. Saboreándola os encontraréis paseando por los escarpados senderos que recorren su costa, y admirando la salvaje naturaleza del lugar, que casi deja sin aliento. Eso sí, un pequeño consejo a los navegantes antes de emprender el viaje: ¡Preparad el chubasquero!
Ingredientes:
-300 gramos de berberechos frescos.
-300 gramos de almejas frescas.
-40 mejillones frescos.
-Medio pimiento rojo.
-Medio pimiento amarillo.
-Una rama de apio.
-Un puerro.
-20 cl de sidra.
-20 cl de nata líquida (yo he utilizado de 35% de materia grasa).
-Sal, pimienta, aceite de oliva.
-Agua con gas.
Preparación:
1. Poner los berberechos y las almejas a remojo con agua con gas durante unos 15/20 minutos para que suelten la tierra.
2. Trocear muy fino el pimiento, el puerro y el apio.
3. Escurrir los berberechos, las almejas y enjuagarlos.
4. Rehogar las verduras en la cocotte a fuego suave con un poquito de aceite.
5. Verter la sidra y dejar que se evapore un poco. Añadir todos los moluscos (berberechos, almejas y mejillones), tapar y dejar cocinar a fuego lento durante 5 o 6 minutos, o el tiempo necesario para que se abran los moluscos.
6. Añadir la nata, salpimentar y remover hasta que la nata quede integrada. Apenas un minuto o la carne de las almejas y mejillones quedará dura.
7. Servir calentito y acompañado de una copa de sidra. O si preferís hacerlo más auténtico, ¡acompañado de un bol de sidra!
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