
Este potaje es uno de los grandes clásicos de mi casa. De pequeña era una niña atípica en lo que a gustos culinarios se refiere. Adoraba, y adoro, las legumbres, sobre todo las lentejas y garbanzos. Así pues, como niña “de poco comer” que era, mi madre hacía todas las semanas unas lentejitas o un potaje, ya que ese día limpiaba el plato. El potaje de calabaza lo aprendió de su suegra, mi abuela, andaluza nacida en la provincia de Granada. Esta es una de esas recetas sencillas y en la que con muy pocos ingredientes se consiguen los máximos resultados. Mi aportación a la receta es asar la calabaza ¡soy muy fan de su sabor! Mi abuela la cocía con los garbanzos.
En casa comemos estos garbanzos de otoño a primavera. Bien calentitos, con el frío, sientan de maravilla y dan una buena dosis de energía. Es una receta bien nutritiva y sanísima. Los garbanzos tienen una gran cantidad de proteínas, hidratos de carbono de absorción lenta y un gran aporte de fibra. En verano, los platos calientes apetecen menos y suelo incorporar las legumbres a ensaladas bien fresquitas.
Hay quien hace esta receta en olla rápida, pero yo no. Los Reyes me trajeron una olla Le Creuset y le estoy sacando partido. Es maravillosa para cocer a fuego lento. Por último, un aviso a navegantes, cuando hago una olla de garbanzos, la hago enterita, por grande que sea. Se puede congelar sin problemas. Así, tengo la comida resuelta para varios días.
Ingredientes:
• 400 gr de garbanzos.
• 500 gr de calabaza asada.
• 150 gr de judías verdes.
• 1 cebolla grande.
• Dos hojas de laurel.
• Sal.
Preparación:
1. Pon los garbanzos a remojo la noche de antes. Así se ablandarán y reduciremos el tiempo de cocción.
2. Al día siguiente, cuando ya están los garbanzos hidratados, ponlos al fuego en una olla con las hojas de laurel y un poco de sal. Cuécelos durante unos 60 minutos, menos tiempo si lo haces en una olla exprés
3. En una sartén pocha un poco la cebolla. Corta las judías en trozos pequeños de unos 2 centímetros, y dale unas vueltas con la cebolla.
4. Échalo dentro de la olla con los garbanzos.
5. Añade la calabaza asada hecha puré. Puedes aplastarla con el tenedor, o pasarla por la batidora.
6. Muévelo con una cuchara de madera para que se mezcle bien.
7. Añade sal, la calabaza suele resultar dulce. Yo también le añado un poco de cúrcuma y pimienta. Me encanta el sabor que le da, pero es totalmente opcional. Mi abuela no se lo ponía, en aquella época no se llevaba eso de la cúrcuma…
8. Cuécelo durante unos 30 minutos a fuego lento, y sin parar de remover. Si no, la calabaza se puede pegar.
9. Pruébalo, y rectifica de sal si es necesario.
10. Puedes comerlo recién hecho o al día siguiente. Creo que el potaje, tras varias horas hecho, se asienta y potencia muchísimo su sabor ¡Espero que te guste!
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