Buñuelos de calabaza

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Desde que tengo memoria, todos los años la víspera de San José nos reunimos la familia para hacer buñuelos. Pero, sobre todo, ¡para comerlos! Es una tradición que en mi casa viene de lejos, mi bisabuela ya los hacía.  Me hacía ilusión subir esta receta, aunque no ha sido tarea fácil.  Todos conocemos el sistema métrico de las madres cuando preguntamos por una receta: “una pizca de esto”, “un puñado de lo otro”… La segunda dificultad es que mi madre los hace en cantidades industriales, no vaya a ser que alguien se vaya a ir sin una fiambrera bien repleta de buñuelos.

Para esta receta vais a necesitar dos cosas: un poco de previsión, ya que la masa se tiene preparar el día de antes para que la levadura haga su efecto; y una buñuelera. Si no tenéis una, es muy fácil encontrarla en internet.

Pero que esto no os eche para atrás.  ¡Os aseguro que merece la pena!

La receta original se hace con calabaza cocida y el agua de cocer la calabaza.  Pero nosotros, este año, los hemos hecho con calabaza asada y ganan muchísimo en sabor.

Ingredientes:

  • 15 gr. de levadura fresca.
  • 1 kg de harina.
  • ½ litro de agua.
  • 500 gr. de calabaza asada.
  • 2 litros de aceite de oliva o girasol.
  • Azúcar.

Preparación:

  1. Prepara la masa el día de antes. Pon la harina en un bol, deshaz la levadura por encima. Echa el medio litro de agua.  Amasa hasta que quede todo bien integrado.
  2. Tápalo con un paño y déjalo reposar unas 12 horas en un lugar sin corrientes de aire.
  3. Al día siguiente verás que la masa ha doblado el volumen.
  4. Deshaz la calabaza con otro medio litro de agua y mézclalo bien.
  5. Si queda demasiado pastoso añade agua. La textura correcta es semi-líquida, como la de un bizcocho antes de meterlo en el horno.
  6. Pon a calentar el aceite en una sartén honda, o en una olla.
  7. Introduce la buñuelera dentro para que se caliente bien. Si no está caliente la masa se pegará.
  8. Cuando el aceite esté bien caliente, pero sin llegar a hervir, echa la masa poco a poco en la buñuelera. Pon poca cantidad, poco a poco, para conseguir la forma redonda y que el buñuelo quede cerrado.
  9. Una vez esté la masa en la buñuelera introdúcela en el aceite, el buñuelo solo saldrá de la buñuelera.
  10. Cuando esté dorado dale la vuelta.
  11. En pocos minutos estará listo para sacar.
  12. Échale azúcar por encima y cómetelo antes de que se enfríe. ¡Volarán! Mojados en chocolate caliente están increíbles.

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